-Te amo Evelyn, no puedo vivir sin ti, te extraño tanto que quema en el pecho, es como si ese calor en el pecho que me hacías sentir se transformará en un fuego que sólo tú puedes controlar y calmar, un fuego que solo tú puedes manejar para que derrita mi corazón que es más tuyo que mío, Eve, no puedo vivir sin ti, te quiero en mi vida, te amo con locura, te adoro como siempre.
-No Krischnan, si fuera así, sí las cosas fueran como las pintas, si de verdad me amarás a ese grado, jamás te hubieras ido, jamás me hubieras terminado por no compartir gustos musicales contigo, jamás me hubieras reprochado cada vez que te decía que me sentía sola para después irte a jugar con tus amigos, al contrario, te hubieras quedado y me hubieras demostrado que no estaba sola, no te lo pido de diario si no sólo un día, si de verdad me hubieras amado así, no pensarías que soy una incomprensiva, sabrías que te amo y si me das explicaciones lo entiendo todo y lo comprendo, no me hubieras dejado sin decir ni una sola maldita palabra, me hubieras pedido que esperará, me hubieras dado una explicación, una razón, una despedida, no te hubieras ido simplemente, y no seríamos tan ajenos a la vida del otro.
El lugar se volvió oscuro y las sombras desvanecieron el cuerpo de Krischnan mientras una risa burlona sonaba de fondo, y todo era negro, de repente Evelyn se encontraba frente a frente consigo misma.
-¿Por qué no lo aceptas? El no volverá no te ama, no le importas, no le interesas, deja de soñar con él, de seguir imaginando tu vida a su lado, porque no sé si te has dado cuenta pero son sólo falsas ilusiones, sueños y planes sin futuro alguno pero si un buen pasado al que te aferras, ¿Por qué no eres tan dura contigo misma como con los demás? Acéptalo Eve, no le interesas, lo sabes sólo tienes que aceptarlo de una maldita vez y aceptar que tu idea de creer que podrías amar a una persona, y caminar por encima de todos esos problemas de la mano de esa persona sin que se perdiera la esencia, que esa idea, tan estúpidamente idealista y soñadora, es lo que te ha hecho tan patética y débil, deberías saber que no puedes confiar en nadie ciegamente, sólo mira a tu alrededor piensa acerca de toda tu vida y ahora dime ¿Cuántas personas han estado ahí cuando los necesitas? Ni siquiera es un numero de dos cifras y apuesto a que está muy lejos de serlo -Decía burlonamente- No puedes confiar, ni meter las manos al fuego con los ojos vendados sólo porque sientes algo, nadie te asegura que la otra persona lo sienta también o que tenga una pizca de interés en arreglar las cosas. No le interesas a Krischnan, se fue, se fue para siempre -Con un tono demandante y más marcado dijo- Se acabo para siempre, no volverá y le importas tan poco que ni siquiera se despidió. Y esa conversación sólo pasa en tu cabeza, en tus sueños idealistas y aferrados a no decir adiós. Eres una egoísta el no quiere estar contigo, déjalo ir.
Después de aquel sueño, despertó con un salto acompañado de sus pestañas empapadas en lágrimas.
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