Cada vez que recuerdo las verdadera razón por la que decidí dejarte ir, es inevitable que mi corazón se rompa un poco ¿Cómo iba a saber que no buscabas de mí lo mismo que yo de ti?
Ya no importan todas esas discusiones, ni todos esos lindos recuerdos, ya no me interesan las noches de desvelos con la compañía de nuestras risas en armonía, lo único que me interesa, es que desaparezcas de mi vida, tú y todas tus absurdas mentiras.
Absurdas como las horas en que las creía.

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